Oídio

Es una enfermedad endémica de nuestra  zona y en años con climatología favorable puede causar daños de gran importancia, sobre todo en formaciones poco aireadas (en vaso) y en variedades sensibles como Cencibel o Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Garnacha, Merlot, Macabeo, Chardonnay, etc.

El oídio puede atacar a todos los órganos verdes de la vid. A veces, los comienzos del ataque se pueden manifestar como manchas de aceite, que recuerdan a las del “mildiu”, pero que suelen ser más pequeñas y nunca muestran la
típica pelusilla blanca en el envés.

La temperatura es el factor climático que tiene más influencia. A partir de 15ºC comienzan a ser favorables para su progreso vegetativo y propagación. El óptimo se alcanza entre los 25 y 28ºC, temperaturas por encima de 35ºC pueden detener su desarrollo y, son letales temperaturas de más de 40ºC. El desarrollo de la enfermedadtambién se ve influido con la humedad, favoreciendo la germinación de las conidias las humedades relativas altas.

Mildiu

Es una enfermedad ocasionada por un hongo que puede causar daños importantes si las condiciones
climáticas son favorables para su desarrollo (lluvias abundantes y continuas) además de la sensibilidad varietal,
pero principalmente si se producen lluvias durante el periodo floración-cuajado. Se debe tener en cuenta, que su
desarrollo en cada campaña en nuestra comunidad autónoma es muy variable, debido a la climatología y
características de las zonas vitícolas.

  • Para que se produzca una contaminación primaria de mildiu son necesarias las siguientes condiciones:
    Brotes de la vid de al menos 10 cm de longitud.
  • Temperatura media superior a 12 ºC.
  • Precipitación de al menos 10 l/m2 en 1 ó 2 días consecutivos.
  • Oosporas maduras. El hongo se conserva durante el invierno en forma de oosporas (semillas del
    hongo) en las hojas. Esta condición se producirá en mayor grado si al final del invierno se dan
    condiciones de humedad elevada y temperaturas suaves.

Para la realización del primer tratamiento podrá esperarse a la aparición de las primeras manchas,
siempre que se vigilen los viñedos para detectar su aparición, ya que estas contaminaciones primarias
provenientes de las oosporas invernantes, se presentan generalmente de forma aisladas, sin causar daños. Las
contaminaciones producidas a partir de estas primeras manchas se denominan contaminaciones secundarias.
Según las condiciones de cada año pueden producirse más o menos ciclos de estas contaminaciones
secundarias, lo que marca la incidencia de la enfermedad.

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