Fungicida Para Mildiu

Fungicida Para Mildiu

El mildiu (Plasmopara viticola en la vid) es la enfermedad que más quebraderos de cabeza da en años de primavera lluviosa: a diferencia del oídio, necesita agua libre sobre la hoja para prosperar, así que una lluvia de 10 litros por metro cuadrado con brotes ya desarrollados es la señal de alarma clásica. Se reconoce por la típica “mancha de aceite” en el haz de la hoja, con una pelusilla blanquecina en el envés cuando el ambiente está húmedo, y los ataques más graves ocurren en racimo durante la floración. Aquí tienes fungicidas cúpricos de contacto, sistémicos y opciones ecológicas para proteger viña, hortícolas y frutales en cada fase del ciclo.

Cómo reconocer el mildiu y por qué la lluvia marca el ritmo

El primer síntoma suele aparecer en hoja como una mancha amarillenta y aceitosa en el haz que, con humedad, se cubre por el envés de una pelusilla blanquecina — es el propio hongo esporulando. En racimo, cerca de la floración, se manifiesta como un oscurecimiento y curvatura del raquis que también se recubre de esa pelusilla si el ambiente está húmedo; si el ataque llega cuando el grano tiene ya el tamaño de un guisante, se arruga y seca sin llegar a mostrar la pelusilla característica, lo que se conoce como “mildiu larvado”. Los ataques al racimo son, con diferencia, los que más cosecha comprometen.

Mildiu y oídio no son lo mismo, aunque se confundan a menudo

La diferencia clave está en la humedad: el mildiu necesita agua libre sobre la hoja para infectar (por eso dispara tras lluvias intensas), mientras que el oídio prospera con temperatura suave y humedad ambiental, sin necesidad de que llueva. Si tienes dudas sobre cuál de las dos enfermedades tienes delante, en nuestra categoría de fungicida para oídio explicamos cómo distinguirlas.

Qué tipo de fungicida encaja con tu situación

  • Cúpricos de contacto (Covicampo Bordeles, Cuprocol Azul, Cuprosan 520SC, Cuprosan WG, Cuprosan WG Azul, Koppar 70 Flow): la base preventiva más clásica, actúan en superficie y se van lavando con la lluvia, por lo que conviene reponer la protección después de episodios de lluvia intensa.
  • Sistémicos y penetrantes (Aliette WG, Mikal Plus WG, Ridomil Gold Combi Pepite, Profiler WG, Previcur Energy, Carial Top, Fandango, Century LX, Rebelde, Aquicine, Promess Plus): se mueven dentro de la planta con acción preventiva y curativa, imprescindibles para proteger el racimo en el periodo de floración, cuando un cúprico de solo contacto se queda corto.
  • Ecológicos y fortalecedores (Bioferti Cola de Caballo, BIO Triple Acción Flower): la cola de caballo, rica en sílice, refuerza la pared celular como preventivo en agricultura ecológica; una opción también válida para huerto y jardín particular.

El momento crítico: la floración

Si se puede esperar a los primeros síntomas cuando la vigilancia del cultivo es constante, en cuanto hay lluvias de cierta entidad próximas a la floración lo recomendable es no esperar y aplicar de forma preventiva. En ese periodo concreto conviene priorizar un producto sistémico, de contacto y penetrante a la vez, precisamente porque es cuando el racimo está más expuesto y un ataque tiene mayor impacto sobre la cosecha final.

Antes de comprar

La mayoría de estos fungicidas son de uso reservado a agricultores y/o aplicadores profesionales, con dosis y plazo de seguridad específicos según cultivo. Toda la información de dosis, cultivos autorizados y plazo de seguridad está detallada en la ficha de cada producto, conforme al Real Decreto 1311/2012 sobre uso sostenible de productos fitosanitarios.

Si tu cultivo necesita también protección frente a otras enfermedades, echa un vistazo al catálogo general de fungicidas o a fungicidas Jed para huerto y jardín sin carnet.